sábado, 9 de junio de 2007

La defensa del género masculino en la crianza de los hijos

Uno de los motivos para publicar este blog es debido a un problema personal y posición personal sobre cómo se maneja la justicia en el país. Me había convertido en "víctima" del problema que poco tiempo atrás analizaba desde una perspectiva académica y profesional indiferente. Fue el mismo sistema con sus defectos, limitaciones, taras, mediocridad y ceguera que provocó en mis seres más queridos, sentir en piel viva la falta de una verdadera justicia en el país. Había pasado a ser uno más de los que piensan que la justicia en el país no existe, debido a que los hechos habían generando sensaciones de frustración personal porque hasta ese momento me sentía orgulloso de ser abogado y de haber desempeñado labores en varias instancias a niveles privilegiados. Me sentía actor de la obra “Atrapados en la justicia” de José Bouza y lo peor del caso es que había estado de espectador antes. Luego de una serie de hechos traicioneros que en conjunto provocaron una redefinición de mi proyecto de vida en el 2006, pasé de tratar reformas estructurales, incremento de presupuestos suplementarios, autonomías, vigencia del Código Procesal Penal en ambientes con aires de poder a esperar turno en pasillos judiciales junto a señoras golpeadas por la vida con hijos en brazos y abogados apremiados por la brevedad del tiempo en las entrevistas judiciales para saber el destino de quienes llevaban mi apellido como herencia. En la espera junto al llanto de criaturas, seguía teniendo una efímera esperanza en mi título universitario y proyectaba las enseñanzas de varios de mis profesores reflejadas en la defensa de mis derechos. Recordaba que el valor de la familia no está en saber lo que dice el Código Civil sino en los sentimientos que uno tiene para con los suyos que Benjamín Aguilar me decía a solas en momentos donde sentía la falta de la ley en mi realidad. La daga que mató mis ganas de seguir siendo abogado vino envuelta en una notificación que contenía premisas alejadas de conceptos como interés superior del niño, dignidad y derechos fundamentales. Pude haber comprendido la justificación de la resolución, pero la lógica personal del magistrado evidenciaba que el problema no estaba en ella; era el sistema que necesitaba ser cuestionado por dos líneas de trabajo distintas como las dos caras de una moneda: la experiencia profesional como abogado y la experiencia como parte. Este es un breve intento que se complementarán con publicaciones escritas sobre los efectos que originan los padres en los hijos a nivel de violencia familiar invisible, administración de justicia en temas de familia, manangement en temas de impartición de justicia entre otros, los cuales figurarán en un formato impreso. Esta página es sólo un apoyo a quienes hemos dado todo nuestro esfuerzo en nuestros hijos muy a pesar de la traición de quien supuestamente tenía el mismo objetivo de vida. No sé si sea una excusa rídicula, pero con el tiempo, la vida literalmente le sacará el jugo y la exprimirá y le hará ver que perdio todo, inclusive a sus propias hijas teniendolas en una cárcel invisible.

1 comentario:

Javier Luna dijo...

Carajo! mis respetos.

No me habia sentido tan identificado con un post, como el que tu te animaste a escribir y publicar.

Finalizas el texto de una manera desgarradora y casi poetica.

Ojala que te animes a escribir mas seguido, en ese sentido. Dejando un poco de lado las transcripciones, por que sabemos donde encontrar el Codigo del Niño y el Adolescente.

Lo que nos interesa es desmenuzar los articulos incluidos en el, que mas suceden en el dia a dia, orientadolo hacia la perspectiva de la parte no favorecidad con la tenencia del menor, casi siempre el padre, con la intencion de tener una referencia que nos brinde la posibilidad de tomar acciones.

Al igual que tu, al presentarme ante un Juez, senti en carne viva tambien, la falta de una verdadera justicia en el país.